¿Qué es ARCA+®?
Sistema de drenaje manual totalmente implantable, diseñado para ayudar a manejar la ascitis de forma continua y autónoma.
ARCA+® traslada el exceso de líquido peritoneal desde la cavidad abdominal hasta la vejiga, permitiendo que el cuerpo lo elimine de forma natural a través de la orina. Está fabricado íntegramente en silicona de grado médico y funciona con base en principios sencillos de la física.
Su propósito es ofrecer una solución segura, eficaz y menos invasiva para pacientes que viven con ascitis refractaria, reduciendo la necesidad de procedimientos hospitalarios frecuentes.
Su propósito es ofrecer una solución segura, eficaz y menos invasiva para pacientes que viven con ascitis refractaria, reduciendo la necesidad de procedimientos hospitalarios frecuentes.
Implantable
Drenaje manual
Silicona grado médico
¿Qué problema soluciona?
ARCA+® está diseñado para el tratamiento de la ascitis refractaria, una condición en la que el líquido peritoneal se acumula excesivamente en el abdomen debido a enfermedades hepáticas avanzadas —principalmente cirrosis— y deja de responder a los tratamientos médicos convencionales como los diuréticos o los cambios en la dieta.
Vivir con ascitis implica:

Malestar persistente y sensación de presión abdominal

Náuseas y pérdida del apetito

Dificultad respiratoria y movilidad reducida

Acumulación severa de líquido, generalmente entre 5 y 10 litros, frente a los 25–50 mililitros normales
El tratamiento estándar actual es la paracentesis, un procedimiento hospitalario en el que se inserta una aguja para drenar el líquido peritoneal. Para evitar complicaciones como daño renal agudo o deficiencia de albúmina, solo pueden extraerse volúmenes limitados por sesión, lo que frecuentemente requiere suplementación con albúmina.
Cada sesión dura aproximadamente 4 horas y ofrece un alivio temporal, ya que el líquido vuelve a acumularse. Por esta razón, los pacientes deben repetir el procedimiento en promedio una vez por semana.
La única opción curativa es el trasplante de hígado, pero la mayoría de los pacientes no son candidatos debido a la escasez de donantes, incompatibilidades o contraindicaciones médicas.
Cada sesión dura aproximadamente 4 horas y ofrece un alivio temporal, ya que el líquido vuelve a acumularse. Por esta razón, los pacientes deben repetir el procedimiento en promedio una vez por semana.
La única opción curativa es el trasplante de hígado, pero la mayoría de los pacientes no son candidatos debido a la escasez de donantes, incompatibilidades o contraindicaciones médicas.